Aceptada en la universidad
Después de semanas de expectativa, Jackie recibió una carta por correo. Al notar que provenía de la universidad a la que se había postulado, sintió una emoción incontenible mientras abría el sobre para conocer la decisión. Para su alegría, fue aceptada en la escuela de derecho, marcando así el comienzo de su camino hacia convertirse en abogada.

No podía sentirse más orgullosa de sí misma, y sus padres compartían ese sentimiento. Estaban simplemente felices de verla enderezar su rumbo y mejorar su vida. Habían estado cansados de ver a su hija en las portadas de los periódicos, y este nuevo camino prometía un cambio positivo.
