Si el mar se congela
No puedo evitar reírme al ver algunas de las leyes y lagunas jurídicas más extrañas que existen en todo el mundo. En Dinamarca, por ejemplo, si el mar entre Suecia y Dinamarca se congela y un sueco decide cruzar el hielo, puedes dar rienda suelta al vikingo que llevas dentro y golpearlo con un palo hasta que vuelva corriendo a su lado del estanque helado.

No soy partidaria de la violencia ni de la discriminación, pero hay que admitir que esta situación es un poco chistosa. Me imagino a un grupo de daneses esperando ansiosos a que se congele el mar, armados con palos y un brillo travieso en los ojos, listos para abalanzarse sobre cualquier sueco desprevenido que se atreva a cruzarse en su camino.
